En primer lugar, con el uso del HALIMETER, una herramienta reconocida internacionalmente, que se usa principalmente para desarrollos académicos, clínicos y de investigación; se puede determinar en segundos si el paciente posee en su aliento, compuestos de sulfuro volátiles productores de halitosis. Después de una anamnesis profunda y cambios de hábitos que favorecían la cantidad y la creación de compuestos azufrados volátiles, el tratamiento se focalizará en disminuir el porcentaje de bacterias anaeróbicas a través de la limpieza de las mismas dentro de las encías por medio de tratamiento periodontal y antibióticos.
La molécula de oxigeno O2 es la principal arma para combatir la halitosis ya que las bacterias anaerobias, como su nombre lo indica, viven bajo la ausencia de oxígeno y por ende en su presencia, mueren.
La molécula de Ozono es O3 o sea que es igual a la de oxigeno con un átomo adicional del mismo, siendo mucho más efectiva para combatir este tipo de bacterias. Es considerada un antiséptico y es la que usa nuestra clínica para tratar a nuestros pacientes.
Los tejidos blandos se desinfectarán con el uso de Ozono O3 generados por maquinas especializadas y con antibióticos específicos.
Las piezas dentarias también deberán ser desinfectadas, no las caras que cepillamos sino los pequeños surcos profundos, limites entre restauraciones y dientes, pequeños lugares donde es muy difícil que penetren la cerda del cepillo dental. Eso se desinfectará a través de cubetas realizadas en laboratorio con un molde de su dentadura a fin de que tenga una perfecta adaptación y se llenan con Ozono O3 en vehículo aceitoso.
Una vez realizada la desinfección descripta se procederá a trabajar con productos químicos todos con base de ozono y dióxido de cloro estabilizado a demás de otros componentes cuya función será mantener en el tiempo la cantidad de bacterias anaerobias en una proporción mínima.